Jornada Internacional de Primeros Auxilios Psicológicos con una Visión Preventiva y Salutogénica

Trabajo Presentado en la Jornada Internacional de Primeros Auxilios Psicológicos con una Visión Preventiva y Salutogénica
Junio 19. / 20. 2006
Cordoba/Argentina


Yvonne Waldboth, Zürich, Suiza

Soy pastora protestante y asistenta espiritual de la policía, los bomberos y los paramédicos en la ciudad de Zurich (más de 5000 personas trabajan en estos cuerpos).
Mis actividades son las siguientes:
- colaboración en la formación y el perfectonamiento en cuestiones éticas
- soporte del trabajo de la policía, los bomberos y los paramédicos en intervenciones graves (prevención de trastornos postraumáticos, defusing, debriefing)
- estoy a disposición para la asitencia espiritual de toda la gente que trabaja en estos cuerpos
y celebro misas sobre temas profesionales cotidianos.
Estas actividades las vengo desarrollando desde 1999.
Mi formación es la siguiente:
- estudios de teología y ética en la Universidad de Zürich
- postgraduada en asistencia espiritual en la Universidad de Berna
- formacón en prevención de trastornos postraumáticos en el Instituto Psychotrauma Suiza de Gisela Perren-Klingler
mi pagina web: www.polizeiseelsorge.ch

“Allí donde crece el peligro, crece también la salvación”
Hölderlin


Estimados bomberos, estimados equipos de salvataje (profesionales y voluntarios)
Un poeta alemán expresa con exactitud la esencia de vuestra profesión y de vuestro compromiso voluntario de esta manera: En los grandes peligros la gente se crece por encima de sí misma! Es siempre de nuevo una experiencia excepcional y todos
nosotros, los que tenemos que ver con situaciones extremas de la vida y nos vemos confrontados, ya sea por la profesión o por encargos comunitarios, con el terror de la vida, sabemos cuán necesario es experimentar un sentido en el trabajo por más abrumadora que sea la experiencia. Y cuanto más abrumador es el trabajo, más importante es reconocer su sentido! Ustedes, apreciado equipo de salvataje, se exponen conscientemente al lado oscuro de la vida, son testigos de la muerte, del dolor, de las enfermedades, del fracaso, de la culpa y de la desesperación; y para soportar eso por largo tiempo sin volverse indiferente, cínico o incluso enfermarse, es beneficioso tener un buen amarre en el contexto del sentido. No para explicar el sentido del horror –eso sería equivocado- sino para asegurarnos una y otra vez el sentido de nuestra actividad salvadora.
Ahora bien, el sentido de una acción, de una misión, de una decisión, no cae simplemente del cielo y poco ayudan las fórmulas piadosas. La experiencia del sentido es un proceso, que con la ayuda del idioma intenta darle un marco a nuestras experiencias para que nosotros y nuestra vida no estemos fuera de él.
Todo lo anterior, en el contexto de las experiencias de las fuerzas de salvataje, quiere decir: Para que nuestra vida no sea determinada por accidentes siniestros, catástrofes o experiencias violentas –a pesar de su fuerza destructora- sino por nuestras experiencias humanas que hacemos junto a estas situaciones y cuya interpretación nos permite que no dejemos que nuestra vida sea determinada por el horror del mundo sino por el amor a la vida.
Siempre ese sentido solamente puede ser encontrado para sí mismo por cada uno de nosotros, el sentido no se puede aconsejar o imponer. Y hablar precipitadamente de la voluntad de Dios, cuando nosotros, seres humanos, ya no sabemos más cómo seguir adelante, haría de Dios un tapagujeros que nos ayuda poco, que hace de los seres humanos herramientas sin voluntad, culpando a Dios por todo lo posible y lo imposible!
El sentido puede nacer allí donde las personas se preocupan por él de una manera llena de confianza, atenta y prudente, donde hablan entre ellas, intentan comprenderse, se respetan mutuamente, aprenden unos de los otros y quieren desarrollarse. Y si sólo compartimos la experiencia de soportar juntos el sinsentido, también eso tiene sentido! Acompañar y apoyar esos procesos es una de las tareas más importantes del pastor de almas (director espiritual) de la policía y de las fuerzas de salvataje, y es el hilo conductor de mi trabajo.
Por supuesto, realizamos nuestro trabajo, en primer lugar, también para ganarnos nuestro sustento. Objetivos altamente morales, como querer salvar, dar seguridad, ayudar, no son las únicas motivaciones de nuestro quehacer cotidiano. Es que uno también simplemente tiene que trabajar y ganar dinero. Es importante que no elevemos excesivamente el valor de nuestro trabajo, sino, con el tiempo estaremos decepcionados de la banalidad inherente a toda actividad. De todas formas es importante tener en cuenta la dimensión de nuestra tarea de salvataje, ya sea profesional o voluntario, porque la frecuencia de situaciones extremas traen consigo un peso humano que puede ser superior a sus fuerzas. En esas situaciones, ser apoyados humanamente por profesionales y por su organización ayuda a mantener sanos el cuerpo y el alma.
Déjenme explicarles algunos ejemplos de esa asistencia:
1. Primer ejemplo: muerte de un bombero practicando deporte durante su servicio.
Durante la hora de deporte semanal de los bomberos profesionales de Zürich, un bombero de 42 años sufre un desmayo, y a pesar de los primeros auxilios brindados por sus colegas, fallece en el campo de deporte. Soy informada por la central telefónica de socorro, y acudo al campo de deporte. Junto a la consternación y el desconcierto reina un silencio angustioso. Después de que el cuerpo sin vida fuera trasladado y ya nadie tuviera nada más que hacer allí, solicito a la gente que me acompañe a la cafetería. Junto con el Comandante organizo que venga otro grupo a trabajar, para que el equipo del servicio de alarma afectado quede libre de trabajo. Pero yo no deseo que la gente se vaya simplemente a su casa, sino que queden juntos. En la cafetería nos sentamos juntos y hablamos sobre el compañero fallecido y sobre lo que hay que hacer. Yo puedo decirle a los colegas que viajo junto con el superior de este companero a la casa de su familia, para informar a su mujer y a sus hijas y encaminar lo necesario (eventualmente organizar alguna ayuda). Y les prometo que luego voy a regresar para orientarlos sobre los pasos próximos. Lo hice, y fue una larga noche, pero como los colegas sabían que se había hecho todo lo humanamente posible, pudieron regresar tristes pero tranquilos a sus casas. En los días siguientes, informé a todos los otros grupos de servicio y una semana más tarde hice un “debriefing” con aquellos colegas que le prestaron los primeros auxilios y sufrieron la muerte de su compañero en sus propias manos. En la información matutina, elevaba breves oraciones. Y al entierro fuimos todos juntos. Mi tarea en todo esto fue, por un lado, contener la estupefacción, brindando a la vez espacio y tiempo para hablar de lo sucedido, para poder comprender los sentimientos como desamparo y susto y así poder controlarlos. De esta manera, los afectados se sintieron tomados en serio y protegidos. El sentido que experimentaron fue el de su buena contención social incluso en momentos de crisis dentro de su equipo.
(Explication “debriefing”: Es una charla muy estructurada algunas dias despues del acontecimiento, que permite ventilar la tension y las frustraciones a*****uladas y darse cuenta que los sentimientos experimentados son legitimos y normales. El debriefing permite hablar de todo aquello que se relaciona con la situacion traumatica. Se restablece el desarollo de los hechos y se expresa lo que se ha sentido. Las explicaciones, los consejos y las propuestas concretas permiten a cada participante comprender y manejar su propia situacion en funcion de sus recursos personales.)

2. Segundo ejemplo: un niño matado por perros:
Un niño de 5 años es matado por dos perros. La policía y las fuerzas de rescate pueden sólo recuperar el cuerpo despedazado del niño muerto y tienen que informar a los padres, a los maestros y a los alumnos. En esta misión participaron unas 20 personas, y 4 de ellas, como mínimo, tenían niños de la misma edad. El jefe de la comisión me llama un día después de lo sucedido pidiéndome llevar a cabo una charla posterior a lo ocurrido, con aquellos que lo desearan. Lo quieren hacer conmigo como persona independiente y no con el servicio de psicología interno del establecimiento. Participan 16 personas y yo dirijo una charla posterior (que se parece a un debriefing) ante la presencia de policías y fuerzas de rescate visiblemente conmovidos, jóvenes y mayores, jefes y subordinados. Así reciben una imagen de todo su intervencion y pueden intercambiar lo que a cada uno le ayuda a superar el estrés, experimentan la conmoción de sus colegas y se sienten apoyados. Ninguno sintió después reacciones que lo hubieran inquietado. Aquí también fue importante el marco protegido que puede ofrecer la pastora de almas como persona especializada, externa y de confianza. El sentido que las fuerzas de rescate experimentaron, fue que, a pesar del desamparo (no pudieron evitar la muerte del niño), pudieron evitar desgracias posteriores (persecución penal del propietario de los perros, la matanza de los perros, brindar seguridad a los niños a través de alta presencia policial e información clara). Formular eso fue posible en esta charla.
3. Tercero ejemplo: Accidente en un transporte urgente en una ambulancia (con sirena y luz azul)
Una ambulancia transporta con urgencia un niño herido a un hospital. En un semáforo, se produce un accidente de mediana gravedad: el niño herido sufre un schock, el asistente sanitario que va en la parte trasera de la ambulancia una conmoción cerebral y heridas cortantes. El conductor del coche sale ileso. El hace llamar a la pastora de almas a través de la central de emergencia. Cuando llego al lugar del accidente y pregunto qué puedo hacer por él, dice que desea estar acompañado por una persona de su confianza durante el tiempo que necesita hasta regresar a su casa. Debe esperar hasta que puede ser interrogado por la policía, y se preocupa por lo que le haya pasado a la paciente y a su colega y sobre su futuro profesional. En el caso de que se le pueda reprochar negligencia grave, existe el riesgo de perder su puesto de trabajo. El siente continuamente la necesidad de hablar una y otra vez sobre las circunstancias que produjeron el accidente, no quiere hablar con su pareja y me pide que yo lo haga primero. Lo conduzco a un recinto separado, para que esté protegido momentáneamente de las preguntas de sus superiores. Luego lo acompaño a la policía y con un ejercicio respiratorio adecuado para dicha situación, puede enfrentarse con buena disposición al interrogatorio. Todo sucede de forma profesional y tranquila. Después se puede ver que está más tranquilo y puede hablar por teléfono con su pareja. Yo me informo sobre el estado de la paciente y de su colega, y luego lo viene a buscar su pareja. En los días posteriores a este acontecimiento hablamos muchas veces por teléfono, porque desea comentar antes conmigo las charlas que debe entablar con sus superiores. El sentido que él pudo extraer de esta experiencia fue poder superar el miedo a que sus colegas y superiores ahora lo eviten. El se sintió apoyado a pesar de haber cometido una falta. No se lo dejó caer.
4. Ultimo ejemplo: Locura homicida en un Banco:
Un colaborador de un Banco mató a tiros a dos jefes y luego se suicidó de la misma manera. A la llegada del equipo de salvataje no había total seguridad de que el autor de los hechos estuviera realmente muerto. El equipo de salvataje trabajó bajo protección policial y se confrontaron con heridas graves de bala en la cabeza y gente en estado de pánico. El jefe de la misión, con una formación en defusing ordena después de la misión un debriefing técnico (charla sobre el transcurso técnico de la intervencion) y defusing (charla posterior a la misión que permite resumir lo que se ha hecho y estar informados de la situacion de cada participante) y desea tener a su lado como apoyo a la pastora de almas. Había unas 15 personas en este servicio, entre ellos dos practicantes que por primera vez se confrontaban con casos de muerte violenta. Concentrados y en una atmósfera tranquila, se charla sobre la parte técnica de la misión. Algunos mencionan sensación de miedo pero que para nadie son agravantes a largo plazo. Todos pueden decir algo, y es posible tener una imagen completa de la misión, en la cual cada uno ve su propia tarea. Al final se intercambian experiencias sobre el manejo del estrés, yo resumo la misión y ofrezco mi número de teléfono, en caso de que alguien en los días subsiguientes acuse reacciones abrumadoras que lo inquieta y que le gustaría tematizar en un debriefing. Los participantes se sienten respetados por sus superiores y experimentan el respeto hacia lo logrado, y saben que reacciones más fuertes pueden ser tematizadas con la pastora de almas en un marco de confianza. En el defusing mismo se ve claramente el sentido de su misión a través de la imagen general surgida. El jefe se siente apoyado por la presencia de la pastora de almas y reforzado en su manera de actuar por su diferenciado feedback.
Y ahora les quiero describir los rasgos fundamentales de mi campo de trabajo:
1. Enseñanza, 2. Acompañamiento en el quehacer cotidiano, 3. Cura de almas
1. Enseñanza:
El sentido se da cuando la tarea es clara. Por qué? Para qué? Cómo?
En las clases de ética para la policía y las fuerzas de rescate se adquieren ayudas de orientación y se enseñan valores y normas para la actuación sobre la base de los derechos humanos. La base para todas las actuaciones se da en el mantenimiento y la protección de los derechos humanos y la misión que el estado de derecho democrático otorga a los funcionarios ejecutivos.
En esto, la policía y las fuerzas de rescate tienen otras tareas, sin embargo, fundamentalmente tienen el mismo fin: brindar su servicio por la vida de cada uno, por la integridad de la vida, por la libertad y la seguridad del pueblo y por el derecho y la justicia. Los derechos hmanos son el por qué, el para qué y el cómo. Sólo ellos pueden garantizar que las personas no sean abusadas con otros fines. En la formación ética se adquieren standards y reglas, que dan orientación a los ejecutantes y que los protegen de la arbitrariedad y abuso de poder.
El que toma conciencia que puede vivir horrores y hasta puede dañarse personalmente en una misión para lo bueno, quiere decir para el bienestar de los seres humanos y hasta quizás puede llegar a experimentarlos bajo ciertas circunstancias, se protege mejor de las heridas del alma que otra gente que, sin una razón clara o sólo para provecho propio, caen en situaciones que los hieren en cuerpo y alma.

2. Acompañamiento en el trabajo profesional cotidiano
Nosotros, los pastores de almas de la policía y fuerzas de rescate, estamos presentes! Es una manera de ir juntos, de acompañar y apoyar el quehacer profesional cotidiano, para percibir y tomar en serio los deseos concretos de la gente. Es decir, se acompaña regularmente la ambulancia, se participa con ellos en grandes ocasiones (acontecimientos deportivos, manifestaciones), y se conoce a la gente no sólo de ocasiones profesionales, sino de la vida cotidiana con sus agobios y lógicamente también con sus alegrías, que también las hay. Todos ustedes saben: no anda siempre el diablo suelto, gracias a Dios! También en las grandes misiones hay cada tanto períodos de espera. Muchos aprovechan esta oportunidad para hablar con la pastora de almas sobre lo que les preocupa, ya sea una misión que todavía les da vuelta en la cabeza, o el bautismo de su hijo. El acompañamiento en la vida profesional cotidiana me posibilita tener una imagen completa de las personas que me fueron confiadas. Se sienten tomados en serio. Y nosotros decimos: “sólo se ve lo que se conoce” Esto quiere significar que cuando alguien tiene una emergenciaespiritual, se dirige hacia aquél que conoce. Logro *****plir con este requisito gracias a esa presencia en la vida profesional cotidiana.
3. Cura de almas
La cura de almas es un servicio para el prójimo encargado por la iglesia, exactamente ahí donde el alma necesita cura, independiente de la confesión, la religión o la concepción del mundo de la persona. La cura de almas es un servicio completo para las personas, sin una visión patológica ni enfocado hacia un posible déficit. La pastora de almas toma en cuenta la persona a ella confiada con su entorno completo, procura una empatía y a través de su presencia en el quehacer cotidiano deja claro que está ahí, con sus posibilidades profesionales y sus límites, con su profesionalidad como funcionario y su competencia humana, para brindarle contención y orientación cuando lo necesite. Y es necesario sobre todo en situaciones de crisis, provocadas por experiencias abrumadoras tanto en el ámbito profesional como en el privado. Cura de almas es: Percibir y tomar en serio a través de una charla a un individuo en su totalidad como persona creada por Dios, apoyarlo en sus decisiones y brindarle ayuda en su orientación, dándole coraje para estructurar su vida.
Cura de almas es ayuda para la autoayuda! A esto partenece también la formación, dirección y acompañamiento de los peers/pares que entran en acción para sus colegas. (Los pares son aquellos que ejercen la misma profesión o la misma función en la organización de salvataje que están formados en debriefing y la prevention de trastornos posttraumáticos y que tienen la confianza y el respeto de sus compañeros). No siempre tiene que ser la pastora de almas en persona quien se preocupa por los colaboradores. En muchos casos lo pueden hacer los pares tan bien como ella (cuando no mejor), porque ellos están integrados en el transcurso del quehacer cotidiano. Por cierto, hay temas fuera de los las cargas profesionales, que requieren pastores de almas formados (cambios en la familia, enfermedades, separaciones, divorcios, casos de muerte). Los pastores de almas se mueven en el campo de los temas de la existencia humana, que aparecen en cada vida, pero que, sin embargo, para los policías o fuerzas de rescate aparecen en forma más intesiva y con más frecuencia, ya que los riesgos surgidos por los peligros del servicio y de los turnos del servcio son más altos. Nos movemos entre la culpa y el perdón cuando se trata de aclarar responsabilidades y de las consecuencias que conlleva el hecho, sobre todo en misiones donde hubo empleo de la violencia o accidentes con equipos pesados; entre el miedo y la confianza, cuando se trata de superar cambios personales o profesionales; entre el estrés y la calma, cuando se trata de prevenir trastornos postraumáticos y practicar el manejo del estrés, entre el duelo y el nuevo comienzo, cuando se trata de superar pérdidas; y entre la prisión y la libertad cuando se trata de liberarse de las presiones de la estructura y de las circunstancias laborales.
Yo entiendo la cura de almas como “acompañamiento en el camino durante un tiempo, que realmente puede actuar como liberador”. Ella es un acontecimiento con companerismo en el cual la pastora de almas no sólo aparece como un funcionario, sino como un ser humano, con sus puntos fuertes y débiles, pero que justamente en eso es profesional. Como pastora de almas espero que las personas puedan volver a encontrarse en su destino y sientan la fuerza interior para estructurar su vida, y justamente experimenten su dignidad en esa dialéctica de aceptar y formar. En situaciones, en las cuales las palabras no alcanzan, o en las cuales la gente se siente avasallada por sus sentimientos, se trata de soportar emociones entre la cercanía y la distancia con el correspondiente equilibrio, para acoger a la gente en la confianza de que está apoyada a lo largo de todo el camino de su vida por el amor de Dios y de esperar, que en una relación de pastora de almas a través de la tradición de la iglesia, que yo represento como funcionaria, haga más efecto que la fuerza de la gente y las palabras de una pastora de almas.
Así puede ser que yo rece una oración o que invite a la gente a hacer lo mismo.
Los pastores de almas tienen, además de las charlas con personas individuales, la tarea de reconocer procesos de grupos, así como cambios laborales y sociales, y estar aquí para la gente que se les confía. Esto sucede, en primer lugar, en charlas de cura de almas, pero también puede volverse necesario dentro de la empresa, en charlas con los superiores. Así lo acompañamos a cada uno por el camino entre emancipación e integración, y tenemos que posicionarnos como pastores de almas incluso en una situación tan tensa. Junto a esto es indispensable que nos hagamos conscientes cada vez de nuevo, a quién estamos sirviendo, para no sobrevalorar nuestras fuerzas y pedirle ayuda a Dios para que nos ayude a encontrar las palabras apropiadas.
Y cuando esto se logra de vez en cuando, me llena de agradecimiento y me alegro de las palabras de la Biblia: “Una palabra dicha en el momento justo, es como manzanas de oro en fuentes de plata”. Y yo me permito completar la frutera bíblica con el silencio en el momento justo, que es tan importante cuando se trata de soportar en común lo incomprensible.
La base de mi trabajo como pastora de almas es la confianza que deposita en mí la gente y mi independencia laboral al ser empleada y encargada de la iglesia. Esto me permite practicar el secreto profesional (secreto de confesión), me obliga a mantener el secreto absoluto de las informaciones que me son confiadas y me da el derecho de recusación de testimonio en indagaciones penales y delante del Tribunal.
Y para finalizar: también vamos juntos a la iglesia, no sólo para bodas, bautismos y funerales, sino también para misas especiales para policías y fuerzas de salvataje: dos veces al año enmarcado con música festiva de la banda de la policía, cantamos y oramos juntos y traemos delante de Dios nuestras preguntas, nuestras preocupaciones y nuestro agradecimiento. Para esto no es necesario una intensa devoción, sino la profunda conciencia de que no todo depende de nuestras fuerzas y de que nuestra vida y nuestra protección son finalmente decididas en otra parte totalmente diferente. Precisamente las personas que son fuertes e interceden por la vida de otras personas, son muy conscientes de la fragilidad de la vida. Poder compartir en la iglesia este sentimiento de agradecimiento y, digamos, de humildad o respeto frente a la fuerza que crea la vida, nos permite un sentimiento de comunidad que apoya y fortalece la fuerza en cada uno. Como nosotros sabemos dónde están nuestros límites, podemos colocar nuestras fuerzas de manera óptima. Y justamente eso es lo que hace un buen equipo de salvataje. Así les deseo a ustedes que siempre tengan la fuerza de aceptar sus límites y de, justamente en eso, experimentar nuevas fuerzas.


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Publicado en: 2007-06-06 (9 Lecturas)


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