UN ESPACIO DE INTERVENCIÓN
POSIBLE: ESCUELA DE BOMBEROS VOLUNTARIOS
Colegio Profesional de Psicopedagogos de la provincia de Córdoba
Premio Anual de la FAP “17 de septiembre”
Un espacio de intervención posible: Escuela de Bomberos
Voluntarios
INTRODUCCIÓN
Es extraño pensar en la inclusión de un profesional
psicopedagogo en un ámbito en apariencia tan dispar a las
instituciones en que generalmente se inserta y hacia donde la
formación académica se ha orientado especialmente.
Así, la posibilidad de construir un espacio psicopedagógico
en una escuela de bomberos voluntarios se plantea como un desafío,
tanto en lo profesional como en lo personal, muy importante. La
presente comunicación se propone difundir ese desafío
como experiencia de intervención psicopedagógica,
con el solo objetivo de compartirla con todos aquellos profesionales
que confían en el desarrollo y crecimiento de la Psicopedagogía
en tanto disciplina del aprender.
Esta producción intentará dar cuenta del recorrido
efectuado mediante una contextualización de los aspectos
relevantes de la organización y del proyecto inicial; una
descripción específica de la intervención
psicopedagógica, los resultados y perspectivas; para arribar
luego a las conclusiones. A lo largo de la exposición,
se incluirá el testimonio del director del centro de capacitación
con la finalidad de ofrecer un punto de vista diferente, pero
a la vez comprometido, que enriquezca este camino de reflexión.
Las organizaciones sociales, y dentro de ellas las educativas,
son creadas para el logro de determinadas finalidades y en respuesta
a diversas necesidades de la sociedad; pueden diferir en algunos
aspectos de su estructura -órganos de dirección,
coordinación, subsistemas diversos-, en sus objetivos,
recursos, en sus beneficiarios, etc., según sea el contexto
específico en el cual fueron originadas. Sin embargo, lo
que caracteriza y distingue a las instituciones educativas de
otras, es que, en ellas, el aprendizaje y la enseñanza
tienen un papel relevante y constitutivo. En este sentido, el
Centro de Capacitación y Programación de Bomberos
Voluntarios se presenta como una organización con una estructura,
objetivos, recursos, destinatarios, etc. que la particularizan
y le dan su razón de ser. Allí los procesos de enseñanza
y los de aprendizaje se constituyen como ejes vertebradores de
las actividades en la búsqueda del *****plimiento de sus
objetivos. En este contexto, se enmarca y fundamenta la intervención
psicopedagógica, pues, el “psicopedagogo es un profesional
especializado en el proceso de aprendizaje humano y su problemática”.[1]
Son sus funciones en el ámbito institucional:
- Asesorar respecto a la caracterización del proceso de
aprendizaje, sus perturbaciones y/o anomalías para favorecer
las condiciones óptimas del mismo en el ser humano, a lo
largo de todas sus etapas evolutivas, en forma individual y grupal,
en el ámbito de la educación y la salud mental.
- Participar en la dinámica de las relaciones de la comunidad
educativa, a fin de favorecer procesos de integración y
cambio.
- Orientar respecto de las adecuaciones metodológicas acorde
con las características bio- psico- socio- culturales de
individuos y grupos.
- Participar en equipos interdisciplinarios responsables de la
elaboración, dirección, ejecución y evaluación
de planes, programas y proyectos en las áreas de educación
y salud.
Asimismo, cada institución supone una estructura y funcionamiento
que la distingue; de acuerdo a ello, a su realidad, demandas y
necesidades, se articulará el modelo de intervención
psicopedagógico.
“El asesoramiento Psicopedagógico se realiza en un
contexto concreto, la institución educativa (...) constituye
un recurso del que puede disponer un Centro Educativo para satisfacer
sus necesidades, para *****plir con los objetivos que socialmente
tiene encomendados (...) el asesor psicopedagógico interviene
en el centro, en sus diversos subsistemas y en el sistema globalmente
entendido, con la finalidad de que dicho centro logre potenciar
al máximo la capacidad de enseñar de los profesores
que lo integran y la capacidad de aprender de los alumnos a quienes
se dirige la enseñanza, en un proceso que además
se espera que resulte emocionalmente gratificante para todos los
implicados” (Monereo Font; Solé Gallart, 1999:16).
PROYECTO DE INTERVENCIÓN PSICOPEDAGOGICA Contexto institucional
El Centro de Capacitación y Programación de Bomberos
Voluntarios se inscribe en el contexto de la Federación
de Bomberos Voluntarios de la provincia de Córdoba, fundada
hace 37 años, en respuesta a necesidades que presentaban
los diversos cuerpos de bomberos voluntarios de nuestra provincia
respecto de la organización y funcionamiento de sus instituciones;
nuclea a 131 instituciones organizadas en doce regionales, en
función de su localización geográfica y a
los fines de optimizar las comunicaciones, la capacitación
y la operatividad en conjunto. Quienes integran el sistema bomberil
adoptan la ideología del “voluntariado” con
vocación de servicio, ejecutando una tarea solidaria bajo
el lema “sacrificio, valor y abnegación”, lo
que supone una formación con altos valores éticos
y despojo de los beneficios materiales.
La escuela de bomberos fue creada en el año 1981, luego
de que Jefes de diversas instituciones advirtieran la necesidad
de la capacitación continua, de unificar metodologías
de trabajo y generar material didáctico específico
que permitiera aprender técnicas, habilidades y competencias
para prestar, cada día, más y mejor servicio a la
sociedad. Hasta ese momento, en nuestra provincia, no existía
una institución educativa que contuviese esa necesidad,
a pesar de que desde 1942 se venían desarrollando instituciones
bomberiles. En la actualidad, el centro de capacitación
cuenta con 131 escuelas locales y doce escuelas regionales cubriendo
la demanda educativa de 3200 bomberos voluntarios. La población
que accede a la educación está conformada, en su
mayoría, por adultos varones, quienes pueden ingresar al
servicio activo a partir de los 18 años de edad.
En nuestro país el sistema bomberil cuenta con una Academia
Nacional, organismo representativo de los sistemas de capacitación
provincial, teniendo como misión fundamental coordinar
la política formativa de los Bomberos Voluntarios.
Entre los principales objetivos, este centro se propone capacitar,
técnica y operativamente a bomberos voluntarios y contribuir
a su formación integral, atendiendo a sus dimensiones individual,
social y moral. A los fines de iluminar el perfil del bombero
voluntario concebido por el centro, cabe dar cuenta de estos objetivos:
- Trabajar cotidianamente desde un proyecto educativo consensuado
y participativo con acciones y estrategias que tiendan a lograr
la formación integral del alumno, ofreciéndoles
saberes socialmente válidos que le ayuden a desarrollar
plenamente sus capacidades individuales y grupales, cuidando la
formación en valores que sustentan el andamiaje escolar
y que funcionan con herramientas para enfrentar los desafíos
futuros.
- Favorecer la comprensión y sistematización progresiva
de saberes relevantes a la actividad bomberil, reflexionando acerca
de las consecuencias éticas de su accionar.
- Formar al Bombero Voluntario para que sea capaz de realizar
su tarea específica eficiente y eficazmente atendiendo
a la realidad propia del territorio donde sus servicios sean requeridos.
- Fortalecer el desarrollo de prácticas para la promoción
de la salud, la valoración y conservación del medio
ambiente natural y social.
- Promover el desarrollo de valores relacionados con la cultura
del cuidado y la autoprotección y pueda ser referente de
ello ante la sociedad.
- Atender a las demandas locales y jurisdiccionales, respetando
su cultura institucional y su historia académica.
- Facilitar el análisis crítico del propio proceder
a partir de los conocimientos teóricos y prácticos
adquiridos.
- Coordinar acciones con otros organismos que puedan requerir
asesoramiento y colaboración.
- Posibilitar la capacitación de Instructores con el objeto
de garantizar la retroalimentación del sistema.
- Generar la participación y formación de jóvenes
de corta edad en temas inherentes a la solidaridad y actividades
propias del bombero voluntario.
La estructura educativa del centro se compone de cuatro niveles
académicos y su característica particular es la
modalidad educativa “descentralizada”, pues sus niveles
de formación se desarrollan en distintos espacios. Así,
el primero de ellos se lleva a cabo en las escuelas locales de
cada institución base; el segundo en las escuelas regionales,
y ambos de acuerdo al programa de estudio y reglamento general;
el tercer y cuarto nivel son ejecutados por el centro y tienen
lugar en donde éste lo fije, ya sea en distintas sedes
o en las instalaciones del mismo.
La inexistencia de antecedentes respecto de contenidos curriculares
para la especialidad determinó que los programas se fueran
construyendo en función de las necesidades de servicio,
y que la coherencia y distribución de éstos se fuera
ajustando a medida que se ponían en práctica. Sin
embargo, los programas no llegaron a alcanzar preponderancia a
la hora de utilizarlos como guías de la enseñanza,
privilegiándose el uso de un manual, el cual fue diseñado
con recopilación de diversa bibliografía y con producciones
propias, ya que no era factible contar con bibliografía
en español y adaptada a las necesidades. Este manual era
utilizado en cada uno de los niveles como guía de la enseñanza,
si bien era congruente con el currículum, el instructor
seguía rigurosamente lo que en él estaba escrito.
Cabe señalar que los miembros responsables de la escuela
pertenecen a las instituciones de base, por lo que residen, naturalmente,
en el interior de la provincia y su trabajo es ad-honorem. La
organización en ningún momento contó con
personal dedicado a las tareas administrativas ni con personal
que brindase asesoramiento pedagógico. Las limitaciones
económicas, las distancias y las comunicaciones se constituían
en obstáculos para la evolución organizacional.
Este contexto, sumado al crecimiento cuantitativo de instituciones,
generó que se diluyera información, se dispersara
do*****entación y que el alumnado no contara con un referente
lo suficientemente estable donde consultar sus inquietudes; en
consecuencia, germinaba un malestar que paulatinamente debilitaba
la imagen institucional. A pesar de ello, se logró sostener
y dar continuidad a la única institución que les
brindaría la capacitación para poder desarrollarse
con mayor eficiencia en el servicio a sus comunidades.
El diagnóstico precedente se determinó luego de
reiteradas entrevistas con la dirección, del análisis
de datos estadísticos, la investigación de los contenidos
curriculares en relación con los servicios, y la indagación
de los aspectos históricos y constitutivos de la institución.
A partir de allí, fue posible construir un proyecto de
intervención inicial en el centro; del cual se ofrece,
a continuación, una síntesis.
Propuesta de intervención
De acuerdo a las demandas expresadas y a partir del diagnóstico
de la organización, la propuesta de intervención
privilegió tres aspectos específicos considerados
oportunos a los fines de iniciar el trabajo: 1) la revisión
y escritura del Proyecto Educativo Institucional; 2) la actualización
del Proyecto Curricular; y 3) la organización administrativa.
Asimismo, la estrategia de intervención se configuró
en torno a dos áreas o ejes, cada uno con su especificidad
y objetivos: a) área pedagógico-didáctica
y b) área administrativo-organizacional.
Respecto del área pedagógico-didáctica, el
objetivo general se centró en colaborar con la gestión
directiva en el desarrollo de los fines institucionales, coordinando
acciones que facilitaran el desarrollo cuantitativo y cualitativo
del centro. Los objetivos específicos propuestos giraron
en torno a:
- Asesorar y colaborar con el equipo directivo y departamentos
en la toma de decisiones, contribuyendo a la optimización
de las actividades que cada uno promueva.
- Propiciar espacios de análisis y reflexión sobre
las prácticas pedagógicas vigentes con el fin de
favorecer la resignificación de los aprendizajes.
- Promover el análisis y la evaluación metodológica
de los planes de estudio vigentes a través de la revisión
y construcción del Proyecto Educativo Institucional y del
Proyecto Curricular.
- Favorecer la eficacia de las reuniones, la co-responsabilidad
de los implicados en el *****plimiento de los acuerdos, el seguimiento
de las acciones iniciadas y su puntual y correcta evaluación
y revisión.
- Facilitar la creación de canales de comunicación
entre todos los integrantes del centro y contribuir a su desarrollo
y fluidez.
- Promover planes, programas o proyectos que respondan a: necesidades
actuales del alumno y que potencien la calidad educativa (desarrollo
de biblioteca, página web, etc.); necesidades de los Instructores;
intercambios interinstitucionales; necesidades de la comunidad
en que se insertan las instituciones bomberiles.
En relación al área administrativo-organizacional,
el objetivo general se orientó hacia la promoción
de la organización administrativa y funcional del centro
en tanto unidad educativa. Los objetivos específicos se
relacionaron con:
- Favorecer la centralización de la información,
do*****entación y recursos materiales.
- Evacuar consultas relativas a las actividades y funcionamiento.
- Promover acciones tendientes a organizar la do*****entación
existente y recuperar información relevante del alumnado.
Intervenciones, resultados y perspectivas
A lo largo del desarrollo de la propuesta, las intervenciones
fueron progresivas y orientadas a promover el *****plimiento de
los objetivos fijados; si bien se presentaron actitudes resistentes
en algunos miembros, teniendo en cuenta las significaciones y
dimensiones del cambio requerido, las representaciones respecto
a la condición de mujer -una psicopedagoga- en posición
de “saber” lo que generaba un malestar en medio de
una organización conformada en su mayoría por varones.
Sin embargo, esta situación fue disminuyendo a medida que
se sucedían las intervenciones y resultaba más habitual
la presencia del profesional de la Psicopedagogía.
El trabajo con los directivos resultó muy fructífero,
siendo posible participar en la toma de decisiones, y en el asesoramiento
técnico y estratégico a los fines de formular planes
de acción. A medida que el espacio y el rol psicopedagógico
dentro de la organización se construía, se fue ampliando
la participación y la colaboración en diversos proyectos
y situaciones. Los directivos e instructores lograron analizar
y reflexionar las prácticas pedagógicas y se mostraron
motivados a modificar aquello que favoreciera los procesos de
enseñanza y de aprendizaje.
Al respecto, el director del centro -Crio. My. B.V. Juan José
Nievas- expresa: “… Una de las intervenciones más
significativas, a mi criterio, luego de la incorporación
de un profesional psicopedagogo, fue el poder reconocer que era
imprescindible dominar el área del conocimiento a transmitir,
obligando a generar nuevas estrategias didácticas a partir
de los rasgos particulares de los alumnos-bomberos, que están
inmersos en una red compleja de relaciones socio-culturales, así
como también el conocimiento de nuevas estrategias para
el aprendizaje de fenómenos físicos que normalmente
se producen en nuestros escenarios. El uso de datos estadísticos
en la elaboración de diagnósticos, nos internó
en procesos reflexivos y participativos, incrementando las relaciones
interpersonales, mejorando el aprovechamiento del capital humano,
y generando climas propicios para el aprendizaje”.
Entre los logros que paulatinamente se fueron constituyendo, cabe
señalar la posibilidad de establecer jornadas de trabajo
los cinco días hábiles de la semana y en horarios
accesibles; la concreción de una gestión administrativa
conforme a la estructura de un centro educativo; y la promoción
de fluidez en la transmisión de la información entre
los miembros del centro y los interesados en realizar consultas.
Asimismo, el desarrollo del proyecto de intervención, se
vio potenciado por la creación de un sitio web que permitió
aminorar distancias y aumentar la disponibilidad de información
a un mayor número de personas. Este recurso afianzó
e impulsó la imagen del centro, tanto ante quienes lo integran
como hacia la comunidad.
En relación a la construcción del Proyecto Educativo
Institucional y el Proyecto Curricular se formuló un sub
proyecto que organizó el proceso de intervención.
Así, se establecieron comisiones de trabajo, según
el área científica y los niveles de participación,
en las cuales se fueron seleccionando los contenidos para cada
nivel según los objetivos de cada eje temático.
A partir del material proporcionado por las distintas comisiones,
se comenzó a trabajar sobre el armado de la estructura
de un Proyecto Educativo Institucional, planteándose objetivos,
diagnóstico, expectativas de logro; y elaborándose
los contenidos procedimentales y actitudinales.
Se ofrece a continuación, la organización que caracterizó
el desarrollo de este sub proyecto:
Objetivos: - Actualizar los programas de estudios correspondientes
a 1°, 2° y 3° nivel;
- Construir el Proyecto Educativo Institucional;
- Propiciar la organización del trabajo fomentando mayor
efectividad.
Etapas:
1º- Distribución Programas de Estudios Nacionales
y Provinciales a cada Sub- comisión.
2°- Actualización del programa de estudio provincial
según la correspondencia con competencias a alcanzar por
el alumno; la correspondencia con objetivos de cada nivel; y la
pertinencia del contenido para cada área de conocimiento
específica.
3°- Elaboración de competencias por módulo.
4°-Primer entrega de Programa de Estudios tentativo. Fundamentación
de modificaciones por escrito.
5°- Distribuir el Proyecto Curricular borrador a los miembros
de las escuelas locales y Regionales para que en un plazo determinado
emitan sus opiniones y sugerencias.
6º- Aprobación de Programa de Estudios.
Comisiones de Trabajo y funciones:
Directivos: - Supervisar el material de acuerdo al objetivo y
política institucional.
- Emitir sugerencias.
Psicopedagogo: -Coordinar las acciones del plan general y de las
etapas en particular.
-Guiar y asesorar durante el proceso a cada sub- comisión.
- Proporcionar/ facilitar bibliografía y/o materiales varios
a cada sub-comisión.
- Escritura del texto: revisión de la organización
conceptual interna, conexión lógica o conceptual
de cada eje, articulación e integración de contenidos,
aspectos formales de escritura y estructura del texto.
Sub comisiones: - revisar los contenidos que forman parte del
Programa de Estudios del Centro de acuerdo a los criterios pre-establecidos.
- propiciar la adecuación y articulación con el
Programa de Estudios de la Academia Nacional de Bomberos Voluntarios.
La concreción del Proyecto Educativo Institucional ofrece
la posibilidad del análisis en función de los distintos
actores participantes. Así, para los miembros de la organización,
significó una experiencia totalmente nueva, inexplorada
y enriquecedora. En tanto, en lo personal, para el profesional
de la Psicopedagogía, implicó principalmente “saber
escuchar” la vivencia de cada uno, trasuntarla en el texto
y hacer que éste reflejara fielmente sus identidades, sus
objetivos, sus saberes, sus deseos de enseñar y aprender,
sus metas como grupo e institución de servicio a la comunidad.
La revisión permanente de los borradores implicó
una construcción paulatina, que se enriqueció con
aportes y sugerencias que confluyeron en un escrito donde los
actores involucrados pudieron verse reflejados, sentir valorizado
su saber y jerarquizada su actividad. Acompañando el nuevo
Proyecto Curricular se diseñó e implementó
la Libreta de Alumno y el Legajo Registro de Exámenes.
Acción innovadora que perfeccionó el sistema de
registro evaluativo y, por sobre todo, promovió en el alumnado
el sentido de pertenencia e identidad.
Resulta significativa la mirada que, al respecto, ofrece el director
del centro: “El poder descubrir técnicamente y plasmar
gráficamente el P.E.I. fue una experiencia enriquecedora
que nos permitió explorar nuestros orígenes y reconocer
nuestra identidad. Proporcionar al formador herramientas didácticas
ha permitido desarrollar nuevas habilidades para el proceso de
enseñanza y aprendizaje. El uso de estos recursos no sólo
tiene una fuerte implicancia interna en la organización,
sino que es la plataforma para un trabajo social en pos de la
generación de la cultura del cuidado en forma de prevención”.
Las reformas implementadas, tanto administrativas como pedagógicas,
si bien resultaron positivas y en general plenamente aceptadas,
no despejaron por completo la amenaza de resistencia, en especial
de los instructores. En consecuencia, fue necesario generar una
estrategia que permitiera sostener el proyecto, calmar la ansiedad
y sensibilizar acerca de la importancia de los avances; por ello,
se organizó un plan de visitas a las escuelas locales y
regionales donde se mantuvieron reuniones con los directivos con
el objetivo de fundamentar el nuevo Proyecto Curricular, su construcción,
niveles de participación, perspectivas, etc. Estos encuentros
se constituyeron como instancias propicias para la difusión
del proyecto, el intercambio de ideas y la generación de
compromiso para el *****plimiento de los objetivos. Se particularizó
el trabajo con los instructores, ofreciéndoles jornadas
formativas en torno a las nuevas metodologías, criterios
de evaluación y contenidos curriculares que se incorporaban
a la enseñanza de todos los niveles; asimismo, se prestó
especial atención a monitorear su tarea mediante la implementación
de tiempos y espacios de asesoramiento y guía. Se elaboró
un plan de equipamiento para laboratorios y bibliotecas de cada
escuela, el cual implicó la distribución de un conjunto
de Cajas Didácticas de Laboratorio, y material bibliográfico
para aplicar en la enseñanza y aprendizaje de la física
y la química, ciencias básicas en el desarrollo
del Primer y Segundo Nivel de nuestros programas. Esto fortalecería
la actividad del Instructor brindándoles herramientas para
la enseñanza y acrecentaría la calidad de los aprendizajes.
Al tiempo que el Proyecto Institucional estuvo implementado,
se avizoraron nuevos desafíos, entre ellos el de gestionar
el reconocimiento oficial de los tres niveles de capacitación
en una tecnicatura superior no universitaria, anhelo profundo
de los miembros de la institución. Postulación que
se sostiene a partir del reconocimiento de que la comunidad bomberil,
a lo largo del tiempo, construyó un saber específico
que le es propio, sus conocimientos se nutren del aporte de diversas
ciencias y disciplinas que, interrelacionándose, conforman
un campo del saber que merece el reconocimiento académico
profesionalizando, jerarquizando y gratificando la idoneidad del
bombero voluntario.
En la actualidad, este anhelo está próximo a concretarse,
ya que este centro educativo se encuentra en el umbral del reconocimiento
de la formación que ofrece bajo la titulación de
“Técnico Superior en Seguridad Ciudadana y Salvamento”.
Acontecimiento que no tiene precedentes en el país, siendo
inédita una carrera centrada en la seguridad pública.
En un futuro no muy lejano, aquellos bomberos que se incorporen
a los cuarteles podrán cursar la tecnicatura y obtener
un reconocimiento profesional de la formación obtenida,
lo que se trasuntará en un beneficio social y personal,
perfeccionando el servicio a la comunidad y promoviendo individuos
socialmente útiles e individualmente felices.
CONCLUSIÓN
Esta producción intentó exponer un recorrido particular,
en una organización educativa particular que, en la práctica,
permitió vivenciar la Psicopedagogía desde otro
lugar, el de la sorpresa, desde lo desconocido.
El asesoramiento acerca de los procesos de enseñanza y
de aprendizaje en los que los contenidos abarcan desde técnicas
del rescate de personas en accidentes vehiculares hasta las normas
internacionales para la asistencia en desastres, configuró
una serie de necesidades que sólo en la búsqueda
y reencuentro con los pilares que fundamentan la Psicopedagogía
resultaba, y resulta, posible intervenir en lo absolutamente desconocido
y operar desde el lugar propicio. Los conceptos, propios de la
especificidad bomberil, se entremezclaron con los conceptos de
la Psicopedagogía en una red interdisciplinar gratificante,
dando cuenta de que dos campos del saber tan específicos
pueden encontrarse en la construcción de un espacio único
en favor del aprendizaje.
El saber psicopedagógico, se construye en cada intervención,
con cada acción, con cada palabra o actitud, somos responsables
de su desarrollo, de que se lo valorice y jerarquice. La incorporación
de colegas en las instituciones bomberiles de Hernando, Morrison
y Morteros demuestra que es posible, que cada intervención,
cada actitud, cada palabra se trasunte en beneficios para esta
profesión. Crear espacios profesionales desde la ética,
desde el compromiso académico y científico, posibilitará
paulatinamente ese reconocimiento.
Asimismo, surge la necesidad de destacar la apertura, colaboración,
guía y acompañamiento de los directivos y demás
miembros del centro a la tarea psicopedagógica; y de agradecer
las cualidades humanas en el hecho de compartir y exponer sus
saberes, sus espacios, sus identidades, sus vivencias, sin lo
cual la experiencia relatada no hubiese sido posible de transmitir.
A modo de cierre y tan sólo como muestra de una mirada
compartida, cobran especial significado las apreciaciones que,
acerca de la Psicopedagogía, ofrece el director del centro:
“Sin lugar a dudas la Psicopedagogía es una disciplina
que se complementa perfectamente con los objetivos de servicios
que se propone el sistema educativo bomberil, las necesidades
de formación continua son imprescindibles por lo que si
se perfeccionan los métodos de enseñanza- aprendizaje,
seguramente lograremos la excelencia académica que necesitamos
y el desarrollo creativo de la inteligencia y habilidades para
la toma acertada de decisiones. Además la adquisición
de bases teóricas sólidas nos permite el mejor uso
de herramientas didácticas que conllevan a encuentros educativos
mas eficientes, permitiendo que instructores y bomberos manifiesten
su singular manera de desear, de enseñar, de aprender y
de desear enseñar/aprender.”
“La inclusión de un profesional psicopedagogo en
el sistema educativo bomberil garantiza los resultados del proceso
enseñanza-aprendizaje siendo su intervención fundamental
para aprender a identificar los elementos claves a la hora de
planificar las actividades educativas. Ante la necesidad de una
educación sistemática necesitamos que docentes y
alumnos se sientan transversalizados por el deseo de enseñar
y aprender.”
BIBLIOGRAFÍA
Monereo Font, Carles; Solé Gallart, Isabel. El asesoramiento
psicopedagógico: una perspectiva profesional y constructivista.
Madrid, Alianza Editorial, 1999.
Jiménez Gámez, Rafael Ángel; Porras Vallejo,
Ramón. Modelos de Acción Psicopedagógica:
Entre el deseo y la realidad. Málaga, Ediciones Aljibe,
1997.
[1] Ley 7619/87. Regulatoria del ejercicio profesional en el
marco del Colegio de Psicopedagogos de Córdoba.