UN ESPACIO DE INTERVENCIÓN POSIBLE: ESCUELA DE BOMBEROS VOLUNTARIOS

Colegio Profesional de Psicopedagogos de la provincia de Córdoba
Premio Anual de la FAP “17 de septiembre”
Un espacio de intervención posible: Escuela de Bomberos Voluntarios


Psp. Evangelina Artico
Córdoba, marzo de 2006

ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ……………………………………………………………….……………………………… 3
PROYECTO DE INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA …………………………………………..……. 4
Contexto institucional ………………………………………………………………………….…... 4
Propuesta de intervención …………………………………………………………………….…... 6
Intervenciones, resultados y perspectivas …………………………………………………….. 7
CONCLUSIÓN ...……………………………………….…………………………………………………...… 12
BIBLIOGRAFÍA …………………………………………………………………………………………..…... 13

INTRODUCCIÓN
Es extraño pensar en la inclusión de un profesional psicopedagogo en un ámbito en apariencia tan dispar a las instituciones en que generalmente se inserta y hacia donde la formación académica se ha orientado especialmente. Así, la posibilidad de construir un espacio psicopedagógico en una escuela de bomberos voluntarios se plantea como un desafío, tanto en lo profesional como en lo personal, muy importante. La presente comunicación se propone difundir ese desafío como experiencia de intervención psicopedagógica, con el solo objetivo de compartirla con todos aquellos profesionales que confían en el desarrollo y crecimiento de la Psicopedagogía en tanto disciplina del aprender.
Esta producción intentará dar cuenta del recorrido efectuado mediante una contextualización de los aspectos relevantes de la organización y del proyecto inicial; una descripción específica de la intervención psicopedagógica, los resultados y perspectivas; para arribar luego a las conclusiones. A lo largo de la exposición, se incluirá el testimonio del director del centro de capacitación con la finalidad de ofrecer un punto de vista diferente, pero a la vez comprometido, que enriquezca este camino de reflexión.
Las organizaciones sociales, y dentro de ellas las educativas, son creadas para el logro de determinadas finalidades y en respuesta a diversas necesidades de la sociedad; pueden diferir en algunos aspectos de su estructura -órganos de dirección, coordinación, subsistemas diversos-, en sus objetivos, recursos, en sus beneficiarios, etc., según sea el contexto específico en el cual fueron originadas. Sin embargo, lo que caracteriza y distingue a las instituciones educativas de otras, es que, en ellas, el aprendizaje y la enseñanza tienen un papel relevante y constitutivo. En este sentido, el Centro de Capacitación y Programación de Bomberos Voluntarios se presenta como una organización con una estructura, objetivos, recursos, destinatarios, etc. que la particularizan y le dan su razón de ser. Allí los procesos de enseñanza y los de aprendizaje se constituyen como ejes vertebradores de las actividades en la búsqueda del *****plimiento de sus objetivos. En este contexto, se enmarca y fundamenta la intervención psicopedagógica, pues, el “psicopedagogo es un profesional especializado en el proceso de aprendizaje humano y su problemática”.[1] Son sus funciones en el ámbito institucional:
- Asesorar respecto a la caracterización del proceso de aprendizaje, sus perturbaciones y/o anomalías para favorecer las condiciones óptimas del mismo en el ser humano, a lo largo de todas sus etapas evolutivas, en forma individual y grupal, en el ámbito de la educación y la salud mental.
- Participar en la dinámica de las relaciones de la comunidad educativa, a fin de favorecer procesos de integración y cambio.
- Orientar respecto de las adecuaciones metodológicas acorde con las características bio- psico- socio- culturales de individuos y grupos.
- Participar en equipos interdisciplinarios responsables de la elaboración, dirección, ejecución y evaluación de planes, programas y proyectos en las áreas de educación y salud.
Asimismo, cada institución supone una estructura y funcionamiento que la distingue; de acuerdo a ello, a su realidad, demandas y necesidades, se articulará el modelo de intervención psicopedagógico.

“El asesoramiento Psicopedagógico se realiza en un contexto concreto, la institución educativa (...) constituye un recurso del que puede disponer un Centro Educativo para satisfacer sus necesidades, para *****plir con los objetivos que socialmente tiene encomendados (...) el asesor psicopedagógico interviene en el centro, en sus diversos subsistemas y en el sistema globalmente entendido, con la finalidad de que dicho centro logre potenciar al máximo la capacidad de enseñar de los profesores que lo integran y la capacidad de aprender de los alumnos a quienes se dirige la enseñanza, en un proceso que además se espera que resulte emocionalmente gratificante para todos los implicados” (Monereo Font; Solé Gallart, 1999:16).

PROYECTO DE INTERVENCIÓN PSICOPEDAGOGICA
Contexto institucional

El Centro de Capacitación y Programación de Bomberos Voluntarios se inscribe en el contexto de la Federación de Bomberos Voluntarios de la provincia de Córdoba, fundada hace 37 años, en respuesta a necesidades que presentaban los diversos cuerpos de bomberos voluntarios de nuestra provincia respecto de la organización y funcionamiento de sus instituciones; nuclea a 131 instituciones organizadas en doce regionales, en función de su localización geográfica y a los fines de optimizar las comunicaciones, la capacitación y la operatividad en conjunto. Quienes integran el sistema bomberil adoptan la ideología del “voluntariado” con vocación de servicio, ejecutando una tarea solidaria bajo el lema “sacrificio, valor y abnegación”, lo que supone una formación con altos valores éticos y despojo de los beneficios materiales.
La escuela de bomberos fue creada en el año 1981, luego de que Jefes de diversas instituciones advirtieran la necesidad de la capacitación continua, de unificar metodologías de trabajo y generar material didáctico específico que permitiera aprender técnicas, habilidades y competencias para prestar, cada día, más y mejor servicio a la sociedad. Hasta ese momento, en nuestra provincia, no existía una institución educativa que contuviese esa necesidad, a pesar de que desde 1942 se venían desarrollando instituciones bomberiles. En la actualidad, el centro de capacitación cuenta con 131 escuelas locales y doce escuelas regionales cubriendo la demanda educativa de 3200 bomberos voluntarios. La población que accede a la educación está conformada, en su mayoría, por adultos varones, quienes pueden ingresar al servicio activo a partir de los 18 años de edad.
En nuestro país el sistema bomberil cuenta con una Academia Nacional, organismo representativo de los sistemas de capacitación provincial, teniendo como misión fundamental coordinar la política formativa de los Bomberos Voluntarios.
Entre los principales objetivos, este centro se propone capacitar, técnica y operativamente a bomberos voluntarios y contribuir a su formación integral, atendiendo a sus dimensiones individual, social y moral. A los fines de iluminar el perfil del bombero voluntario concebido por el centro, cabe dar cuenta de estos objetivos:
- Trabajar cotidianamente desde un proyecto educativo consensuado y participativo con acciones y estrategias que tiendan a lograr la formación integral del alumno, ofreciéndoles saberes socialmente válidos que le ayuden a desarrollar plenamente sus capacidades individuales y grupales, cuidando la formación en valores que sustentan el andamiaje escolar y que funcionan con herramientas para enfrentar los desafíos futuros.
- Favorecer la comprensión y sistematización progresiva de saberes relevantes a la actividad bomberil, reflexionando acerca de las consecuencias éticas de su accionar.
- Formar al Bombero Voluntario para que sea capaz de realizar su tarea específica eficiente y eficazmente atendiendo a la realidad propia del territorio donde sus servicios sean requeridos.
- Fortalecer el desarrollo de prácticas para la promoción de la salud, la valoración y conservación del medio ambiente natural y social.
- Promover el desarrollo de valores relacionados con la cultura del cuidado y la autoprotección y pueda ser referente de ello ante la sociedad.
- Atender a las demandas locales y jurisdiccionales, respetando su cultura institucional y su historia académica.
- Facilitar el análisis crítico del propio proceder a partir de los conocimientos teóricos y prácticos adquiridos.
- Coordinar acciones con otros organismos que puedan requerir asesoramiento y colaboración.
- Posibilitar la capacitación de Instructores con el objeto de garantizar la retroalimentación del sistema.
- Generar la participación y formación de jóvenes de corta edad en temas inherentes a la solidaridad y actividades propias del bombero voluntario.
La estructura educativa del centro se compone de cuatro niveles académicos y su característica particular es la modalidad educativa “descentralizada”, pues sus niveles de formación se desarrollan en distintos espacios. Así, el primero de ellos se lleva a cabo en las escuelas locales de cada institución base; el segundo en las escuelas regionales, y ambos de acuerdo al programa de estudio y reglamento general; el tercer y cuarto nivel son ejecutados por el centro y tienen lugar en donde éste lo fije, ya sea en distintas sedes o en las instalaciones del mismo.
La inexistencia de antecedentes respecto de contenidos curriculares para la especialidad determinó que los programas se fueran construyendo en función de las necesidades de servicio, y que la coherencia y distribución de éstos se fuera ajustando a medida que se ponían en práctica. Sin embargo, los programas no llegaron a alcanzar preponderancia a la hora de utilizarlos como guías de la enseñanza, privilegiándose el uso de un manual, el cual fue diseñado con recopilación de diversa bibliografía y con producciones propias, ya que no era factible contar con bibliografía en español y adaptada a las necesidades. Este manual era utilizado en cada uno de los niveles como guía de la enseñanza, si bien era congruente con el currículum, el instructor seguía rigurosamente lo que en él estaba escrito.
Cabe señalar que los miembros responsables de la escuela pertenecen a las instituciones de base, por lo que residen, naturalmente, en el interior de la provincia y su trabajo es ad-honorem. La organización en ningún momento contó con personal dedicado a las tareas administrativas ni con personal que brindase asesoramiento pedagógico. Las limitaciones económicas, las distancias y las comunicaciones se constituían en obstáculos para la evolución organizacional. Este contexto, sumado al crecimiento cuantitativo de instituciones, generó que se diluyera información, se dispersara do*****entación y que el alumnado no contara con un referente lo suficientemente estable donde consultar sus inquietudes; en consecuencia, germinaba un malestar que paulatinamente debilitaba la imagen institucional. A pesar de ello, se logró sostener y dar continuidad a la única institución que les brindaría la capacitación para poder desarrollarse con mayor eficiencia en el servicio a sus comunidades.
El diagnóstico precedente se determinó luego de reiteradas entrevistas con la dirección, del análisis de datos estadísticos, la investigación de los contenidos curriculares en relación con los servicios, y la indagación de los aspectos históricos y constitutivos de la institución. A partir de allí, fue posible construir un proyecto de intervención inicial en el centro; del cual se ofrece, a continuación, una síntesis.


Propuesta de intervención

De acuerdo a las demandas expresadas y a partir del diagnóstico de la organización, la propuesta de intervención privilegió tres aspectos específicos considerados oportunos a los fines de iniciar el trabajo: 1) la revisión y escritura del Proyecto Educativo Institucional; 2) la actualización del Proyecto Curricular; y 3) la organización administrativa. Asimismo, la estrategia de intervención se configuró en torno a dos áreas o ejes, cada uno con su especificidad y objetivos: a) área pedagógico-didáctica y b) área administrativo-organizacional.
Respecto del área pedagógico-didáctica, el objetivo general se centró en colaborar con la gestión directiva en el desarrollo de los fines institucionales, coordinando acciones que facilitaran el desarrollo cuantitativo y cualitativo del centro. Los objetivos específicos propuestos giraron en torno a:
- Asesorar y colaborar con el equipo directivo y departamentos en la toma de decisiones, contribuyendo a la optimización de las actividades que cada uno promueva.
- Propiciar espacios de análisis y reflexión sobre las prácticas pedagógicas vigentes con el fin de favorecer la resignificación de los aprendizajes.
- Promover el análisis y la evaluación metodológica de los planes de estudio vigentes a través de la revisión y construcción del Proyecto Educativo Institucional y del Proyecto Curricular.
- Favorecer la eficacia de las reuniones, la co-responsabilidad de los implicados en el *****plimiento de los acuerdos, el seguimiento de las acciones iniciadas y su puntual y correcta evaluación y revisión.
- Facilitar la creación de canales de comunicación entre todos los integrantes del centro y contribuir a su desarrollo y fluidez.
- Promover planes, programas o proyectos que respondan a: necesidades actuales del alumno y que potencien la calidad educativa (desarrollo de biblioteca, página web, etc.); necesidades de los Instructores; intercambios interinstitucionales; necesidades de la comunidad en que se insertan las instituciones bomberiles.
En relación al área administrativo-organizacional, el objetivo general se orientó hacia la promoción de la organización administrativa y funcional del centro en tanto unidad educativa. Los objetivos específicos se relacionaron con:
- Favorecer la centralización de la información, do*****entación y recursos materiales.
- Evacuar consultas relativas a las actividades y funcionamiento.
- Promover acciones tendientes a organizar la do*****entación existente y recuperar información relevante del alumnado.

Intervenciones, resultados y perspectivas

A lo largo del desarrollo de la propuesta, las intervenciones fueron progresivas y orientadas a promover el *****plimiento de los objetivos fijados; si bien se presentaron actitudes resistentes en algunos miembros, teniendo en cuenta las significaciones y dimensiones del cambio requerido, las representaciones respecto a la condición de mujer -una psicopedagoga- en posición de “saber” lo que generaba un malestar en medio de una organización conformada en su mayoría por varones. Sin embargo, esta situación fue disminuyendo a medida que se sucedían las intervenciones y resultaba más habitual la presencia del profesional de la Psicopedagogía.
El trabajo con los directivos resultó muy fructífero, siendo posible participar en la toma de decisiones, y en el asesoramiento técnico y estratégico a los fines de formular planes de acción. A medida que el espacio y el rol psicopedagógico dentro de la organización se construía, se fue ampliando la participación y la colaboración en diversos proyectos y situaciones. Los directivos e instructores lograron analizar y reflexionar las prácticas pedagógicas y se mostraron motivados a modificar aquello que favoreciera los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
Al respecto, el director del centro -Crio. My. B.V. Juan José Nievas- expresa: “… Una de las intervenciones más significativas, a mi criterio, luego de la incorporación de un profesional psicopedagogo, fue el poder reconocer que era imprescindible dominar el área del conocimiento a transmitir, obligando a generar nuevas estrategias didácticas a partir de los rasgos particulares de los alumnos-bomberos, que están inmersos en una red compleja de relaciones socio-culturales, así como también el conocimiento de nuevas estrategias para el aprendizaje de fenómenos físicos que normalmente se producen en nuestros escenarios. El uso de datos estadísticos en la elaboración de diagnósticos, nos internó en procesos reflexivos y participativos, incrementando las relaciones interpersonales, mejorando el aprovechamiento del capital humano, y generando climas propicios para el aprendizaje”.
Entre los logros que paulatinamente se fueron constituyendo, cabe señalar la posibilidad de establecer jornadas de trabajo los cinco días hábiles de la semana y en horarios accesibles; la concreción de una gestión administrativa conforme a la estructura de un centro educativo; y la promoción de fluidez en la transmisión de la información entre los miembros del centro y los interesados en realizar consultas. Asimismo, el desarrollo del proyecto de intervención, se vio potenciado por la creación de un sitio web que permitió aminorar distancias y aumentar la disponibilidad de información a un mayor número de personas. Este recurso afianzó e impulsó la imagen del centro, tanto ante quienes lo integran como hacia la comunidad.
En relación a la construcción del Proyecto Educativo Institucional y el Proyecto Curricular se formuló un sub proyecto que organizó el proceso de intervención. Así, se establecieron comisiones de trabajo, según el área científica y los niveles de participación, en las cuales se fueron seleccionando los contenidos para cada nivel según los objetivos de cada eje temático. A partir del material proporcionado por las distintas comisiones, se comenzó a trabajar sobre el armado de la estructura de un Proyecto Educativo Institucional, planteándose objetivos, diagnóstico, expectativas de logro; y elaborándose los contenidos procedimentales y actitudinales.
Se ofrece a continuación, la organización que caracterizó el desarrollo de este sub proyecto:

Objetivos: - Actualizar los programas de estudios correspondientes a 1°, 2° y 3° nivel;
- Construir el Proyecto Educativo Institucional;
- Propiciar la organización del trabajo fomentando mayor efectividad.
Etapas:

1º- Distribución Programas de Estudios Nacionales y Provinciales a cada Sub- comisión. 

2°- Actualización del programa de estudio provincial según la correspondencia con competencias a alcanzar por el alumno; la correspondencia con objetivos de cada nivel; y la pertinencia del contenido para cada área de conocimiento específica.

3°- Elaboración de competencias por módulo.

4°-Primer entrega de Programa de Estudios tentativo. Fundamentación de modificaciones por escrito.

5°- Distribuir el Proyecto Curricular borrador a los miembros de las escuelas locales y Regionales para que en un plazo determinado emitan sus opiniones y sugerencias.

6º- Aprobación de Programa de Estudios.

Comisiones de Trabajo y funciones:
Directivos: - Supervisar el material de acuerdo al objetivo y política institucional.
- Emitir sugerencias.
Psicopedagogo: -Coordinar las acciones del plan general y de las etapas en particular.
-Guiar y asesorar durante el proceso a cada sub- comisión.
- Proporcionar/ facilitar bibliografía y/o materiales varios a cada sub-comisión.
- Escritura del texto: revisión de la organización conceptual interna, conexión lógica o conceptual de cada eje, articulación e integración de contenidos, aspectos formales de escritura y estructura del texto.

Sub comisiones: - revisar los contenidos que forman parte del Programa de Estudios del Centro de acuerdo a los criterios pre-establecidos.
- propiciar la adecuación y articulación con el Programa de Estudios de la Academia Nacional de Bomberos Voluntarios.
La concreción del Proyecto Educativo Institucional ofrece la posibilidad del análisis en función de los distintos actores participantes. Así, para los miembros de la organización, significó una experiencia totalmente nueva, inexplorada y enriquecedora. En tanto, en lo personal, para el profesional de la Psicopedagogía, implicó principalmente “saber escuchar” la vivencia de cada uno, trasuntarla en el texto y hacer que éste reflejara fielmente sus identidades, sus objetivos, sus saberes, sus deseos de enseñar y aprender, sus metas como grupo e institución de servicio a la comunidad.
La revisión permanente de los borradores implicó una construcción paulatina, que se enriqueció con aportes y sugerencias que confluyeron en un escrito donde los actores involucrados pudieron verse reflejados, sentir valorizado su saber y jerarquizada su actividad. Acompañando el nuevo Proyecto Curricular se diseñó e implementó la Libreta de Alumno y el Legajo Registro de Exámenes. Acción innovadora que perfeccionó el sistema de registro evaluativo y, por sobre todo, promovió en el alumnado el sentido de pertenencia e identidad.
Resulta significativa la mirada que, al respecto, ofrece el director del centro: “El poder descubrir técnicamente y plasmar gráficamente el P.E.I. fue una experiencia enriquecedora que nos permitió explorar nuestros orígenes y reconocer nuestra identidad. Proporcionar al formador herramientas didácticas ha permitido desarrollar nuevas habilidades para el proceso de enseñanza y aprendizaje. El uso de estos recursos no sólo tiene una fuerte implicancia interna en la organización, sino que es la plataforma para un trabajo social en pos de la generación de la cultura del cuidado en forma de prevención”.
Las reformas implementadas, tanto administrativas como pedagógicas, si bien resultaron positivas y en general plenamente aceptadas, no despejaron por completo la amenaza de resistencia, en especial de los instructores. En consecuencia, fue necesario generar una estrategia que permitiera sostener el proyecto, calmar la ansiedad y sensibilizar acerca de la importancia de los avances; por ello, se organizó un plan de visitas a las escuelas locales y regionales donde se mantuvieron reuniones con los directivos con el objetivo de fundamentar el nuevo Proyecto Curricular, su construcción, niveles de participación, perspectivas, etc. Estos encuentros se constituyeron como instancias propicias para la difusión del proyecto, el intercambio de ideas y la generación de compromiso para el *****plimiento de los objetivos. Se particularizó el trabajo con los instructores, ofreciéndoles jornadas formativas en torno a las nuevas metodologías, criterios de evaluación y contenidos curriculares que se incorporaban a la enseñanza de todos los niveles; asimismo, se prestó especial atención a monitorear su tarea mediante la implementación de tiempos y espacios de asesoramiento y guía. Se elaboró un plan de equipamiento para laboratorios y bibliotecas de cada escuela, el cual implicó la distribución de un conjunto de Cajas Didácticas de Laboratorio, y material bibliográfico para aplicar en la enseñanza y aprendizaje de la física y la química, ciencias básicas en el desarrollo del Primer y Segundo Nivel de nuestros programas. Esto fortalecería la actividad del Instructor brindándoles herramientas para la enseñanza y acrecentaría la calidad de los aprendizajes.

Al tiempo que el Proyecto Institucional estuvo implementado, se avizoraron nuevos desafíos, entre ellos el de gestionar el reconocimiento oficial de los tres niveles de capacitación en una tecnicatura superior no universitaria, anhelo profundo de los miembros de la institución. Postulación que se sostiene a partir del reconocimiento de que la comunidad bomberil, a lo largo del tiempo, construyó un saber específico que le es propio, sus conocimientos se nutren del aporte de diversas ciencias y disciplinas que, interrelacionándose, conforman un campo del saber que merece el reconocimiento académico profesionalizando, jerarquizando y gratificando la idoneidad del bombero voluntario.
En la actualidad, este anhelo está próximo a concretarse, ya que este centro educativo se encuentra en el umbral del reconocimiento de la formación que ofrece bajo la titulación de “Técnico Superior en Seguridad Ciudadana y Salvamento”. Acontecimiento que no tiene precedentes en el país, siendo inédita una carrera centrada en la seguridad pública. En un futuro no muy lejano, aquellos bomberos que se incorporen a los cuarteles podrán cursar la tecnicatura y obtener un reconocimiento profesional de la formación obtenida, lo que se trasuntará en un beneficio social y personal, perfeccionando el servicio a la comunidad y promoviendo individuos socialmente útiles e individualmente felices.

CONCLUSIÓN

Esta producción intentó exponer un recorrido particular, en una organización educativa particular que, en la práctica, permitió vivenciar la Psicopedagogía desde otro lugar, el de la sorpresa, desde lo desconocido.
El asesoramiento acerca de los procesos de enseñanza y de aprendizaje en los que los contenidos abarcan desde técnicas del rescate de personas en accidentes vehiculares hasta las normas internacionales para la asistencia en desastres, configuró una serie de necesidades que sólo en la búsqueda y reencuentro con los pilares que fundamentan la Psicopedagogía resultaba, y resulta, posible intervenir en lo absolutamente desconocido y operar desde el lugar propicio. Los conceptos, propios de la especificidad bomberil, se entremezclaron con los conceptos de la Psicopedagogía en una red interdisciplinar gratificante, dando cuenta de que dos campos del saber tan específicos pueden encontrarse en la construcción de un espacio único en favor del aprendizaje.

El saber psicopedagógico, se construye en cada intervención, con cada acción, con cada palabra o actitud, somos responsables de su desarrollo, de que se lo valorice y jerarquice. La incorporación de colegas en las instituciones bomberiles de Hernando, Morrison y Morteros demuestra que es posible, que cada intervención, cada actitud, cada palabra se trasunte en beneficios para esta profesión. Crear espacios profesionales desde la ética, desde el compromiso académico y científico, posibilitará paulatinamente ese reconocimiento.

Asimismo, surge la necesidad de destacar la apertura, colaboración, guía y acompañamiento de los directivos y demás miembros del centro a la tarea psicopedagógica; y de agradecer las cualidades humanas en el hecho de compartir y exponer sus saberes, sus espacios, sus identidades, sus vivencias, sin lo cual la experiencia relatada no hubiese sido posible de transmitir. A modo de cierre y tan sólo como muestra de una mirada compartida, cobran especial significado las apreciaciones que, acerca de la Psicopedagogía, ofrece el director del centro:

“Sin lugar a dudas la Psicopedagogía es una disciplina que se complementa perfectamente con los objetivos de servicios que se propone el sistema educativo bomberil, las necesidades de formación continua son imprescindibles por lo que si se perfeccionan los métodos de enseñanza- aprendizaje, seguramente lograremos la excelencia académica que necesitamos y el desarrollo creativo de la inteligencia y habilidades para la toma acertada de decisiones. Además la adquisición de bases teóricas sólidas nos permite el mejor uso de herramientas didácticas que conllevan a encuentros educativos mas eficientes, permitiendo que instructores y bomberos manifiesten su singular manera de desear, de enseñar, de aprender y de desear enseñar/aprender.”
“La inclusión de un profesional psicopedagogo en el sistema educativo bomberil garantiza los resultados del proceso enseñanza-aprendizaje siendo su intervención fundamental para aprender a identificar los elementos claves a la hora de planificar las actividades educativas. Ante la necesidad de una educación sistemática necesitamos que docentes y alumnos se sientan transversalizados por el deseo de enseñar y aprender.”


BIBLIOGRAFÍA
Monereo Font, Carles; Solé Gallart, Isabel. El asesoramiento psicopedagógico: una perspectiva profesional y constructivista. Madrid, Alianza Editorial, 1999.
Jiménez Gámez, Rafael Ángel; Porras Vallejo, Ramón. Modelos de Acción Psicopedagógica: Entre el deseo y la realidad. Málaga, Ediciones Aljibe, 1997.

[1] Ley 7619/87. Regulatoria del ejercicio profesional en el marco del Colegio de Psicopedagogos de Córdoba.

Copyright © por CPA Internacional Derechos Reservados.

Publicado en: 2007-06-06 (10 Lecturas)


[ Volver Atrás ]