CARRETA VACIA


Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

- ¿Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna otra cosa?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después, le respondí:

- Estoy escuchando el ruido de una carreta.

- Eso es -dijo mi padre- es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre:

- ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, sí aún no la vemos?

Entonces mi padre respondió:

- Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, indiscreta, agresiva y presumiendo de lo que tiene, sean títulos o puestos, sintiéndose prepotente y haciendo sentir menos a la gente, jactándose con lo que obtuvo en la vida, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace".

Cuando confiamos en nosotros mismos, cuando valoramos lo que somos, no necesitamos hacer demasiado ruido. La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

Relato antiguo

Copyright © por CPA Internacional Derechos Reservados.

Publicado en: 2007-06-03 (13 Lecturas)

 


[ Volver Atrás ]